jueves, febrero 11, 2010

EN EL SILENCIO DE ESTE OASIS


Cuando fui en busca del Arca de la Alianza a Etiopía, siguiendo lo escrito en el Kebra Negast:”Los emigrantes judíos que llegaron a Etiopía fueron los primogénitos de los ancianos de Israel en el séquito de Menelik, acompañando a la sagrada Arca de la Alianza, que había robado del Templo”, un sacerdote de los falashas en el sitio sagrado de Tana Kirkos, me dijo: Debes saber que, hemos brotado a modo de las plantas, todos podremos encontrarnos cuando nuestras raíces, muertas, nos liberen.
En busca de los deseos, nuestros corazones vuelan libres. Que la mirada del recuerdo, envuelta en el sari rojo de la pasión, te alumbre en la negrura del olvido.
Las hojas de betel que estoy masticando, regalo del sultán de esta ciudad llamada Zafar, además de perfumar el aliento, producen alegría, me integran directamente en la vida divina. Pienso que es un crimen quemar mi vida de aventurero.
El silencio de este oasis, la quietud de los segundos, los cocoteros que dan sombra en el borde del desierto, las huellas de los pecados, el óxido de los años, la apretada idea del regreso, el calor de los cuerpos en el vertedero del olvido, la caricia de los besos, el origen de las voces que se repiten, todo es, Uxa, ternura desnuda, lágrimas muertas, luna llena de un minuto feliz.
En un navío recién llegado al puerto, procedente de la India, han viajado tus pergaminos, me han sido entregados por el kirani, el que lleva el diario de a bordo.
Mientras leía tus signos, imagino tu vestimenta adornada con los “speculae” que acreditan como peregrina y certifican tu paso por esos lugares mágicos donde se encuentra la Virgen, reliquias, y Santos.
Salvoconducto especial del rey de Aragón, en especial el de los del Monasterio de San Juan de la Peña, San Vicente de Roda, el Pueyo de Barbastro, Ángeles de Torreciudad, de Huesca.
En casi todos los hospitales del Altoaragon, órdenes militares, religiosas o monásticas, todo peregrino puede estar en ellos, que así lo dispuso el rey Jaime I, de uno a tres días, sin pago alguno, mostrando las speculae recibidas en su camino.
No me dejo llevar por emociones negativas, donde nace el sol, se yergue sobre mis fantasías de viaje, poemas que me acompañan. Ahora las musas callan. Mi sinceridad literaria teme engañar. Mi bosque, santuario de un tiempo de sueños imposibles, acoge entre sus ramas, un verde de esperanza. Ni relatos, ni poemas, ni prosa poética, nada. Solo Rosa de Alejandría que alivia mi piel seca, sin inspiración. ¿Cuándo el incienso de la resurrección? ¿Dónde el perro Argo que reconozca mi verdad oculta?
Las gaviotas cuando el mar oscurece, ríen silencios sobre los acantilados, y en mis labios, un recuerdo. A lo lejos está la imagen en las orillas del Nilo que se agarra libre de lodos. La música de estas palmeras, adormece, las olas de espuma, tratan de borran el verdadero nombre del Escriba, Cazador de Sueños, escrito en la playa, pero no lo alcanzan. Música y olas, cuál de ellas cruzará el océano para desentrañar el secreto. Alguien tratará de leer el nombre en vano. Sobre la arena, los golpes de escritura son pasos invisibles, caprichosos. El mar, la playa, el azul, las olas, dejan desasistida la esperanza.
Uxa, en alguna senda libre de algún valle, tal vez en invierno, encontraré una historia… y me quedaré. Mi amor es hoy, libertador del pasado. Allí, donde habiten caricias como latidos de flor, viviré en los límites de sus pétalos. Y me quedaré atrapado en la luz de la Vieja Luna.
BELIT-SERI

viernes, enero 22, 2010

PENSAMIENTOS EN UNA MADRAZA DE SHIRAZ


Estamos hospedados en la casa de un cadi de Shiraz, familia de Ibn Battuta. La luna barre sombras de los rincones. En este momento nadie en los zocos, nadie en las calles; en las fachadas silencio.
He recibido tu correo. No lo mencionas, pero, te recomiendo que compres un jacinto-piedra, jacinto de Compostela, trasmite mucha energía, esa energía ayuda a caminar con mucha fuerza, y es, un elemento de protección.
Las palmeras que veo desde la ventana me recuerdan las orillas de nuestro Nilo. Pedazos de luna desaparecen llenos de viento del desierto. El paisaje regresa de la bruma. El sol es su amigo.
La melancolía no tiene arcoíris. Las nostalgias son reliquias al céfiro. No es fácil revivir un amor.
¿Es la tristeza virtuosa? No lo sé. Pero, el hastío es obsceno.
La pasión amorosa no tiene rostro, solo muecas. Los sueños se esfuman. El mayor número de amores que hemos experimentado a lo largo de nuestra vida son estribillos, son cromos repetidos. Son dientes de poemas desconocidos.
Los besos, a veces, flotan ridículos. Son sombras que musitan silencios que no saben liberar nuestro destino fatal. Deberíamos olvidar caricias de amores corrompidos. Ahora, busco horas de soledad entre versos que tiritan.Nos amamos para llenar nuestra vida de júbilo sin pensar que, al final, muchos amores son reliquias de indiferencia. El amor callado, oculto, acaba por desplomarse.Hay que llegar al umbral de la eternidad sin aflicciones.
. Pero nada, como la cigarra en otoño, muero sin recibir limosna de esperanza. Más allá del lóbrego y pedregoso olvido, ni besos, ni versos. Solo en mi tumba, ceniza.
Mañana proseguiré.
Hemos llegado a Takrit y estoy un poco cansado.
He tenido un sueño extraño. Formaba yo parte de la caravana de un sultán, este iba escoltado de numerosos mamelucos. Imanes, almuédanos, acompañaban a las mujeres del sultán. Bellas mujeres, que por aquí llaman “jatun”.
Tuve que librar una terrible batalla contra un enorme león bicéfalo. Solo me atacó a mí. Mientras, unas palmeras daban saltos sincronizados con el aire del desierto.
Surgió una jatun desnuda de un estanque del oasis. Cogidos de la mano nos fuimos hacia una tienda del zoco. Un beduino de barba blanca nos esperaba en un puesto de perlas. Nos explicó que esta allí para llevarnos al Paraíso de los Amores que no tienen Fin. Cuando ya estábamos para partir, los Números que cantan su Canción Exacta y los signos del Zodiaco que destapan el Destino, me vi arrancado de la compañía de la mujer y… desperté. Espero consultar a algún poeta o faquir sobre el significado de este sueño.
Mi amigo Ibn Battuta regresa a Bagdad va al encuentro de los viajeros que van en peregrinación a La Meca.
No sé, no sé hacia dónde dirigir mis pasos, tal vez a India.

BELIT

sábado, diciembre 19, 2009

BELIT pide consejo a su maestro y amigo HATY


Belit-Seri, cuenta que, muchos de sus amores se encuentran atrapados en una telaraña peluda sin horas, sin luna, sin estrellas. Se dirige al templo a visitar a su maestro, el Escriba Haty, para ver si puede ayudarle en el”Isefet” –desorden de su alma.
-Que Isis te libre del mal, Haty. Tú iluminas las Dos Tierras del Nilo por medio de tu sabiduría.
-¡Ah, Belit, el de los bellos viajes! Kemet, tu querido Egipto, te recuerda. ¿Qué os trae a mi lado?
-Necesito Hetep, -paz, serenidad, conformidad, plenitud, calma- para mi espíritu. Urge que proporciones la fórmula para rasgar el prodigio que me oscurece el alma.
-Para conjurar el sortilegio debes dirigirte al dios del País de las Palabras. Escribe frases. Los jeroglíficos alegran el corazón de los dioses. Y si aciertas, espantarás las tarántulas peludas. Resurgirás, como el sol bajo la forma del escarabajo alado Jefer, a nuevos amores. Mas, no debes revelar tu verdadero nombre, está escrito en las lágrimas de los dioses y, solo cuando tu potencia creadora dibuje el símbolo de la alegría de vivir, podrás colgarlo de las ramas de los sicomoros.
-Gracias Haty, que el agua fresca de Amón-Ra, te dote de vida.
Y marchó con el silencio de la noche a la tierra de Ajet, la región de la Luz.
Cuando regresó, portando su equipo de escritura –estuche con los cálamos, recipiente para el agua de diluir los panes de tinta roja y negra y paleta de madera con dos orificios- le presentó a Haty, Primer Escriba, un pequeño pergamino.
- ¿Qué has escrito?
“¡Qué terrible el cielo azul! con su traje a tiras de infierno rojo”
-Esta frase no vale. No debes emplear epítetos evidentes.
“La luna hería la oscuridad”
-Esta prosopopeya, no está mal. Sigamos:
“Los dogmas son pigmentos, máscaras que ocultan enigmas que arañan el alma”.
-¿Qué le parece mi amigo, señor Dador de Consejos?
-Bueno, el fonema “gm” da sonido a la frase. A ver, sigamos:
“Saluda, sonríe, canta, ama y no cabalgues sobre la tristeza”
-El polisíndeton le gusta mucho a los dioses que se visten de sabiduría. La única conjunción que les fascina es la que hay entre la Divinidad de RA y nosotros seguidores de los preceptos del Faraón. No tengas codicia, es el sufrimiento doloroso de un desesperanzado. Es un morral que contiene todo lo abominable.
-Gracias. Parto mañana para Al-Ubulla, punto de reunión de los mercaderes de de Persia y la India.
Belit-Seri, había conjurado el hechizo. Los dioses le quieren. Y pensó de nuevo en Uxa.

viernes, diciembre 04, 2009

ALBERCA DE JULAYS



¿Cuál es la diferencia entre musulmanes y cristianos, virtuosos y culpables? Ante su puerta, todos somos buscadores y Él, el buscado. HAKIM SANAI
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Sí, así es Damasco, como tú lo describes. Me alegra que conozcas las aventuras de Ibn Batütta, el de Tánger. Pierde cuidado, no tenemos intención del viaje -de rihla- como dice mi amigo I.B., hacia al-Ándalus, por ahora. Sabemos que esa tierra está sometida a la presión constante de los cristianos por un lado, de los corsarios por el mar, y por la Peste Negra. Peste catastrófica también por estas tierras.
La hemos conocido. Tan solo en Damasco han muerto unos dos mil por día. Peor en El Cairo, hemos sabido que en un solo día murieron ochenta mil.
Ha quince días, los judíos con su Torá, los cristianos con su Evangelio, la mayoría de damascenos con el Corán, acudieron a la “Mezquita de los pies” a dar gracias por el fin de la pestes. Yo me acerqué a la puerta oriental de Damasco a un canal blanco donde, según una tradición árabe de El Cairo, ha de descender Jesús.
Los extranjeros somos acogidos con trato amable, no hieren la dignidad del hombre. Mientras visitaba en el monte Qasiyun el refugio de Jesús, el Maestro y su Madre, I.B. se ocupaba de alquilar camellos y contratar azacanes para llenar odres de cuero de búfalo, con agua para iniciar la ruta hacia la ciudad donde murió Mahoma. Vamos a iniciar la travesía del desierto. Es muy peligroso, hasta los guías se pierden y el amigo no se cuida del amigo.
Tras beber una jarra de sawiq, traída de Egipto, exquisita bebida hecha con harina de cebada secada al fuego, azúcar y dátiles, hemos iniciado la marcha de la caravana hacia Tayba. Cruzando el desierto, el simún se cernió sobre nosotros, y se empezaba a agotar el agua. Pudimos escapar milagrosamente a ese viento venenoso, a esas nubes de polvo y arena que nos asfixiaba.
Estamos acampados en la Alberca de Julays, llena de palmeras y fuentes. En su inmenso mercado nos hemos comprado ovejas, frutos y otras comidas, gracias a la generosidad del cadí.
Sobre lo que me dices: Los sueños no pueden pasar a ser parte del silencio, son gritos que claman al recuerdo. Bosques de hoja esmeralda y arenas doradas del desierto, escriben y borran nombres de personajes que hacen la voluntad de Ra, oyen sus ecos divinos y, no caen en el olvido, pues en caso contrario el alma desaparecería para siempre.
BELIT SERI

lunes, noviembre 09, 2009

CON EL SILENCIO DEL INVIERNO



Con el silencio del invierno, el amor, vacío de luz, es un barranco hosco que duerme en los brazos del olvido.
¿Cuándo despertará la primavera de piel picante? ¿Cuándo el cielo oscuro se alejará? En su ausencia, la soledad se llena de ese perfume que magnifica la belleza de recordar los momentos pasados en las fiestas en la estación del trigo que brota.
¿Has olvidado aquel momento? Cuando nos sentimos transportados a la región de la luz. Cada caricia de nuestros dedos, provocaba abundancia de pasión. Nos sentimos grandes, como cuando el Faraón se transforma en golondrina para subir al cielo. La última luna se reflejaba en tu piel, sobre el vientre, y el Nilo lloraba de alegría. Yo tenía cuidado de tus besos, antes dulces como el fruto del algarrobo, en ese momento, eran amargos como el de la genciana. Mi marcha de Alejandría era eminente. Tu espíritu dejó de ser feliz, dejó de ser verde vigoroso como el papiro, pues, no te di a conocer mi nombre. No debo hacerlo, el nombre que me dio el sacerdote del templo de Ra, solo puedo revelarlo si llego a conseguir ser digno.
Te dejé dormida bajo el sicomoro entre flores de loto. ¡Ojala este recuerdo fuera un hechizo eterno! A veces ocurre, la memoria estalla y, todo es presa de la duda, duda espesa.
Para recordarte guardo caricias en la bodega del tiempo: esa lenta forma de quitarte las prendas; tus manos ocultando parte de tu desnudez; ese laberinto de curvas, barco a la deriva mis manos, en aquel mar de carne trémula.
He recibido tus dos pergaminos en la ciudad de Tebas. Estoy con Djehuty, escriba real de nuestra Hatshepsut, ayudándole a pintar y escribir en su cámara mortuoria. Tú sabes que, en el camino hacia NUT, “la cielo”, desde GEM “el tierra”, debemos enfrentarnos a numerosos obstáculos. Mi señor se está preparando la tumba con todas las instrucciones, oraciones, presentes y recomendaciones. Todas las paredes y techo son como un libro mágico.
Por mi parte le he instruido sobre varios sortilegios que le permitan convertirse en golondrina, cocodrilo o serpiente, y le ayude a sortear esos escollos. Espero se reconozca mis méritos. Así quedaré en libertad de pronunciar mi nombre. Mi nombre lo grabaré en los pendientes, recién traídos de Nubia, que recibirás como regalo, llegado el caso. Hatshepsut, nuestra hermosa faraona, los luce realzando su divina hermosura.
Que tu corazón sea tan ligero como la pluma de Maat y seas reconocida como justa y tengas acceso a la eternidad.
Belit desde Tebas dispuesto a salir hacia…
ATHO

jueves, mayo 07, 2009

DESDE KEDEM, cerca de BIBLOS

Biblos68 

Amanece. Sirio y Orión se han ausentado empujados por los dedos rosado de la Aurora. Me dispongo a trazar sobre este papiro, la respuesta a tus últimas noticias.

“Tus palabras no me han traído descanso ni alegría” –me dices. Así como el alma de la diosa del cielo es un millón de estrellas, la mía es una vasija llena de jeroglíficos que trato de descifrar. Tú sabes que la pluma de Maat nos pesará en la balanza ante el tribunal divino. Estoy tratando de aligerar mi corazón para ser reconocido como justo y tener acceso a la inmortalidad. Isefet, el pájaro del mal, es el culpable de este desorden en mi vida.

Sí, nuestro Faraón, desde ahora Señor de las Dos Tierras, tardará en regresar. Ya hemos recuperado Abu. Entrado triunfantes en la ciudad sagrada de Lunu. Así mismo, ha caído en nuestro poder Tyaru, la fortaleza mayor del Camino de Horus. Estarán seguras así las comunicaciones de Egipto y el Creciente Fértil. Con el fin de disuadir a los aliados de los hicsos, el Faraón, nos ha ordenado emprender acciones guerreras contra los reinos de Canaán y Kush. Tal vez lleguemos al Éufrates.

Guiado por Tot, “Fuente cegada para el hablador, que mana para el que sabe callar”, uno se siente capaz de redactar las batallas del Faraón. He tenido el honor de recibir, por mis escritos sobre el valor de nuestros guerrero, Tres Moscas de Oro, que guardo como distintivo real. Esta condecoración me permitirá acceder a la ciudad-templo de Ipet Sut, que Ahmosis, desea enriquecerlo de tal manera que, sin duda alguna, hará olvidar al sacerdocio de Ra, en Lunu.

En tu visita a la Escuela de Escribas en Mut, no es posible descubrir mi nombre. Mis antepasados eran hicsos, de la familia de Sakar-har. Cuando el Maestro descubrió mi origen, ordenó borrar mi nombre. Antes de salir, conseguí llevar conmigo un escarabeo con mi nombre de Escriba de Honor, junto al nombre de Apofis. Fue mi salvoconducto para llegar a Tebas y pedir ayuda a los escribas-sacerdotes de Amón, dios principal.

Seqenena-Toa, me nombró Escriba Público a su servicio, y cobrador de impuestos. Por todos estos favores me debo entregarme a su mandato.

Sí, Uxa, el nombre es uno de los elementos primordiales del hombre –me dices. Tu sabes que dar el nombre para un egipcio, es un acto muy importante. El mío me fue dado por mi madre, no por un sacerdote. Solo puedo darlo a conocer, si consigo dotarlo de tal energía, que mi naturaleza sea considerada ejemplar entre los iniciados en los misterios de Isis.

Shai, Señor del Destino, te hará saber mi nombre, esa palabra que, te anticipo, es un nudo mágico, quien la pronuncie anudará lo más disperso, lo más lejano, lo más deseado. Solo la maga Isis podrá deshacerlo.

BELIT-SERI

martes, enero 13, 2009

SU MIRADA ES TRISTE COMO LA DE BETSABÉ


Ese amor es una realidad íntima.
Hace dos veranos, un día, se fue paseando a las orillas del río y vio el Nilo tranquilo. Tuvo la impresión de que BELIT llegaría con el alba.
Algo apartados, los juncos brillantes, parecían contrariados por no recibir las caricias de las aguas.
Siempre dudaba de las profecías sacerdotales del Templo de Isis, allí donde se guardan las estrellas que nunca menguan, fueran portadoras de aciertos. Le habían predicho que volvería en los días Epagómenos, los cinco días que se celebran el nacimiento de los dioses. Estaba en el quinto, se conmemora el nacimiento de Neftis, pero el Escriba no acude a certificar la profecía.
Bajo sus pies descalzos la arena guardaba los secretos de las noches pasadas junto a Belit. Sobre todo, estaba segura, que siempre que le cuenta historias de amor a la brisa, ella, cuando levanta los granos de arena y los lanza contra la Vieja Luna, los recibe allá lejos, allá donde las acacias vigilan la magia del sueño, el Escriba sin Nombre.
Una golondrina trazaba con su vuelo los primeros versos de un poema amor y engaño. Ella, que escuchaba el eco del pensamiento, de su pensamiento que vislumbraba el posible encuentro, ve en sus alas que se movían al compás de los latidos de su corazón, el anuncio de su llegada.
El hechizo de la luz del momento espantaba las sombras que cubrían las Dos Tierras, y recordando las palabras del héroe sumerio Gilgamesh: “Quien tenga casa, ¡a su casa! “, ella recitaba: Quién tenga amores, ¡a su amor! Oración confusa que oculta su decisión sobre si seguir esperando la llegada del Cazador de sueños.
Han pasado dos años. Así como la Esfinge vigila el horizonte desde tiempo inmemorial y no se cansa, Uxa sí. Si con la llegada de las crecidas del Padre Nilo no llega Belit-Seri, se dedicará a componer música, pintar o escribir poemas, que es como vivir la vida.
Belit no puede regresar a Egipto, se encuentra prisionero de los dogones. Él ha ido en busca de los nommos que le han dicho regresarán el día del pez. Pero, cuando apareció la “estrella de la décima luna”, lo encerraron. No quieren que el Extranjero de cabello blanco, contacte con los seres del “arca” de Siro, que enseñaron a los egipcios la construcción de las Pirámides.

ATHO

jueves, julio 24, 2008

ANTES DE PARTIR DE MAALULA HACIA LO DESCONOCIDO

No es como tú me escribes: no es que, me sienta más atraído por el destino indeciso de los dioses, que por las promesas que te hice.

Sí, recuerdo mis palabras en la casa de tu padre. Osiris, príncipe de la eternidad, las tiene gravadas en el muro de la Eternidad; declaré la verdad ante la mano de Neb-er-ter; mi promesa no es imagen en charcos de agua que la devuelva manchada con barro de la mentira.

Sí, allí nos esperan relatos, con la tristeza que venía en algunos momentos; las raíces de nuestras letras, sobre la tenue oscuridad de los barrancos. ¿Dónde la verdad? Ella siempre está en torno al busto de la fantasía. ¿Dónde nuestros sueños? La tempestad y la luz nos hacen olvidar el secreto. ¿Dónde la poesía? Se ha consumido casi en su totalidad para silenciar al canto de las ninfas.

En estos, y en esos valles del hermoso Nilo, cansado, y zarandeados por los vientos del destino, soy empujado por fuerzas de una libertad condenadas por los dioses.

Aquella tarde cuando cerrabas tus ojos; en tus labios, que era el lado más caliente de tu cara, deposité el beso de despedida y la promesa de acudir a la cita en la tierra de nuestros mayores.

Las nubes oscurecen la ciudad de Maalula y la tierra se levanta a los lejos con montañas preñadas de luz por una Vieja Luna. Un gorrión sacude la cabeza tras posarse a poca distancia de mí, recogiendo las migajas que he dejado caer de una hogaza de pan de cebada blanca. Pienso, que ahora llevamos aferrados al recuerdo, sin posibilidad de consuelo, las caricias del último día.

Te veo sentada en las escalinatas de acceso al templo de Net, -gran diseñadora de la vida-, cansada de buscar amores perdidos. Unos cuervos se posan entre las ramas de un hermoso sicomoro donde apoyas tu espalda desnuda. ¡Qué muralla de tristeza! Lágrimas que juegan con el espejo de tus mejillas. Quieras o no quieras, el recuerdo de un amor lejano es un gusano de luz que ciega.

Que este primer mes del verano dedicado al dios Pachón, te colme de salud y prosperidad, magnifique tu belleza y no permita que se llene tu corazón con la tristeza de la distancia.

BELIT SERI

viernes, junio 20, 2008

DESDE MAALULA



He tardado en escribir, acabo de regresar. Te voy a contar lo que nadie sabe, solo tú, bella dama del Nilo, sabrás donde he estado. No lo cuentes a nadie, es tan increíble que se reirán de ti. Y a mí me tacharán de fantasma.
Acompañé a Menipo el filósofo cínico, a Carmoleo de Mégara, cuyo valor de sus besos es de dos talentos, a Lampico, el tirano de Gela, a Damasias, el atleta, a Cratón el rico, a un general, un filósofo, a un orador, que no supe de dónde eran.
Hermes nos acompañó hasta la Laguna, allí nos recibió Caronte. Tenía curiosidad por visitar el Inframundo.
Para poder subir a la barca, carcomida y llena de agujeros, todos debíamos de desprendernos de la carga que portáramos: Menipo arrojó la alforja y el bastón; Carmoleo, los besos de sus labios; Lampico, las riquezas atesoradas a costa de sus súbditos, su crueldad, su locura y su cólera; Damasias, fue obligado a desprenderse de sus músculos, coronas y aplausos; Cratón, dejó en la orilla placeres, riquezas, linajes y gloria. El general, dejó los honores de sus victorias y las armas, pues le dijeron que, en el infierno hay paz. Yo no lo creí. El filósofo, la vanidad, charlatanería y palabras sin sustancia, el orgullo y pensar que eres el mejor y, sobre todo, desprenderse de la adulación que tanto había empleado.
Yo le dije:
- Hermes, yo, Belit Seri, Escriba de Alejandría, Cazador de Sueños Imposibles, ya estoy desnudo, ¿puedo subir?
-No puedes. Antes debes dejar tus sueños con la luz, el ruido de las estrellas que guardas en tu voz, las quimeras que escondes en ese rincón oscuro de tus pensamientos, tus recuerdos de las tierras fértiles del Nilo, las dudas de tu destino, tus amores escondidos entre relatos y poemas que mienten, y la confianza de que Uxa espera tu vuelta en los jardines de Tebas.
-Hermes, no puedo. No quiero acompañar a Caronte.
-Bien, puedes ir, no tendrás más oportunidades. Pero, no olvides el infierno te esperará si no cambia tu manera de pensar.
Fui trasportado por una fuerza desconocida y depositado en una calle de Maalula, pueblo montañoso a poca distancia de Damasco, desde donde te escribo. Sus habitantes hablan arameo, el lenguaje de Cristo. Solo he aprendido a decir: Ibla Jatita “Hola”.
Seguramente iré a unirme al infinito y, no habré regresado a Alejandría. Los gorriones entre las madreselvas no descansan. Amiga Uxa, sus ojos murmuran relámpagos. Y puedo leer en ellos: “Y, de las últimas caricias, qué”. Estoy amarrado. Las sombras de la noche van bajando. Mi extraña vida, gota a gota, es zarandeada por un viento ebrio. Solo unos hilos de silencio nos unen. Todo parece irreal, reflejos de un vidrio oscuro. Gritaré. En mi diccionario faltan palabras para expresarme. Me pierdo entre raíces y poemas. El limo que deja el Nilo y fertiliza nuestra tierra, esconde en sus entrañas la verdad.
En un rincón lejano, la promesa del encuentro. Todo es impreciso. Todo se yergue demasiado frágil. Solo las cadenas de la realidad erigidas en dueñas, me sujetan sobre el abismo.
BELIT-SERI

miércoles, mayo 28, 2008

ENTRE LOS DESCENDIENTES DE KOZAR


-Belit entre los descendientes de KOZAR, hijo de TOGARMES, nieto de JAFET, hijo de NOÉ.-


Los intranquilos vuelos de las abejas siguen escribiendo mi destino. En el bosque de los deseo, las mariposas cansadas de no haber encontrar el grito que llama al amor, depositan sobre los tulipanes que se mecen en un silencio vacío, todos aquellos besos que no quisiste recibir.
Si.
-¡A dónde vamos! –me preguntaste.
-Ten cuidado, podemos saltar a la realidad y perderlo todo –contesté. Hay que soñar la luz, el ruido de la vida y el grito de las estrellas que brillan alegres a pesar de todo. Si la tierra se hunde bajo nuestros sueños, el cielo nos recibirá pero… ¿cómo? ¡Destrozados!
Caminaremos por esta vida como las cucarachas “rubia” que, aunque tienen alas no pueden volar. Si permanecemos en nuestros sueños, podremos estar entre los inmortales que caminan hacia la puerta de NOTO, solo accesible a los dioses. Y, en las noches, como en todo Egipto, noches largas de tristeza, arderán como en la Fiesta de las Luminarias, las lámparas de sal y aceite, que espantarán nuestras aflicciones.
En esta vida, como en el Oasis de Siwa, existen dos soles, el real y el que se refleja en el lago. Este último, es el más hermoso, tiembla a veces, cambia de color y nos podremos bañar desnudos en sus colores ardientes.
Te escribo desde los Pirineos. Estamos descansando. Formo parte de la embajada de Constantino VIII, con destino Córdoba, llevamos un libro para Hasday Ben Chaprut, de parte del Rey Cuzarí IOSEF, que narra la conversión de sus antepasados al judaísmo. En esa capital de “El-Ándalus” viven muchos judíos descendientes de los Jázaros, que fueron vencidos y expulsados de su imperio por príncipes moscovitas. Nos acompaña un monje que se hace llamar Nicolás. Bizancio lo ha mandado con la instrucción de traducir al latín el tratado médico de Dioscórides, un texto científico del siglo I.
En Córdoba, donde vive y trabaja Rabí Deuda Haleví, la historia de los Jazaros constituye una realidad muy vivida, puesto que, como te he dicho, numerosas familias de la ciudad pretenden descender de ellos.
Verás.
Ayer caminé por un bosque de pinos, uno de ellos me llamó: “Soy Atis, el amado de Cibeles, ella me enloqueció hasta morir por yo amar a Sagaritis. Arrepentida de su maleficio me convirtió en el pino en el que estas apoyado. ¡Por favor! Id al rio que nace cerca de esa montaña que veis en frente, y traedme noticias de mi ninfa amada”.
Obedecí.
La encontré junto a la fuente donde nace el río más hermoso. Me contó que, le seguía queriendo y que, siempre lo esperará.
Volví.
Le conté todo lo que me dijo: sus agujas resplandecieron como esmeraldas. Me estrechó entre sus ramas impregnándome perfumes de la Arcadia Feliz.
¿Escribieron nuestro destino las mismas abejas?
BELIT

sábado, diciembre 29, 2007

MÁS CERCA DE AL-ÁNDALUS


En mi caminar hacia Córdoba me he encontrado con un grupo de judíos españoles expulsados de la Península. Han decidido empezar nueva vida en algún lugar del Imperio otomano. Isacco, me ha contado en “muestra lingua”, un cuento que te transcribo a continuación, Dice:

En estos diyas, se avla muntcho de Djoha. Kije saver ken es este famozo personaje. La repuesta no me do satisfaksyon. La sola koza ke me akodro es ke kuando era tchika i uno de mis ermanos me tratava de Djoha, yo me metiya a yorar pensando ke stava burlando de mi. Kuando me ize mas grande, remarki ke kuando una madre presentava un muevo nasido, le diziyan "Ayde! ayde! Tapalo, ya sta la ermozura de Djoha !" Para ke no le den aynara ? porke ? Qjoha no era ermozo ? Kuando una mutchatcha ni ennoza ni feya se dava importanza, le diziyan : "Ya stas komo la grasya de Qjoha !" Porke ? Djoha no era grasyozo ? A una persona ke prometiya muntcho i no teniya palavra, le diziyan : "Si kere el Dyo, Djoha ya vino" Porke ? Djoha no era onesto ? Kuando diziyan "Ansi biva Djoha i venga en kaza", era para dizir ke una persona no la viyan muntcho.

Todo esto no me dyo ni une repuesta a mis kestyones. Ke seya savyo, filozofo o de la buena parte, mos kedo a mosotros las konsejas de Djoha. Konosemos muntchas ke mos kontaron muestras paryentes. Ay para todo los gustos. Komo sos un djornal seryo topi una de eyas dando la prova ke Djoha no era bovo. Deshame te la kontar.

Un diya de vyernes Djoha se fue a la mechkita (dunke puede ser ke Qjoha era muzulmano) para la orasyon de la medyo diya.
Antes de entrar para enkorvarse, izo komo su ley lo rekomandava. Se kito las konduryas a la puerta. A la salida, disho shalom a todo sus konosidos i se fue a tomar atras sus konduryas. Bushka de aki, bushka de aya, konduryas no ay. Por el Dyo santo! No se va ir deskalso en kaza ! Demanda a uno, demanda a otro dingunos las vido. El, de natura kalma, empeso a gritar: "El ke me las tomo, guay de el i guay de su alma! por modo si no me las traye vo ser obligado de azer lo ke izo mi padre ! "Todos los amigos i konosidos empesaron a buchkar kon el espanto de verlo azer lo ke izo su padre. Pasando las oras, el puevlo mas i mas tremblava de espanto. El ke las tomo, averguensado entero, se las trucho para salvar la situasyon i no tener de saver lo ke izo su padre, ke deviya ser terrivle.
Kuando se aresentaron los meoyos i ke todo estava kalmo, Djoha kon alegriya grande se vistyo sus famozas konduryas. "Alora" le demandaron "kualo era lo ke izo tu padre?" Alora Djoha, kon sus ayres de grandesa, los respondyo: "No ay ke una koza de azer en esta situasyon: es de merkar un par muevo..." Chochana Lucie Mazaltove

Toda la familia me despidió cariñosamente. Llevo en mis alforjas muchas cartas para las familias conversas que han quedado en el Al-Ándalus. La caída de califato cordobés y la inestabilidad política ha obligado a huir precipitadamente de Córdoba a muchos judíos que hasta ahora han vivido en armonía con los musulmanes. Unos han huido a otras ciudades de Al-Ándalus, como Málaga, y otros, a ciudades de la península, como Toledo, Zaragoza y Murcia.
Uxa, tengo especial mensaje para unas personas de tu familia que se supone que todavía viven en Córdoba, cerca de las puertas de la muralla, en Bad Alyahud. Sabios conocedores de las ciencias griegas, filosofía, astronomía, medicina… seguro que los han respetado por sus conocimientos, y seguirán al lado de los califas.
Por el borakito de la puerta no se vye nada, solo komo sta kayendo la nyeve. Así que me voy a dormir. Uxa: “NO KREYES ANTIS KI VEYES”
El Cazador de Sueños.


jueves, diciembre 20, 2007

DESDE JAZARIA



No sé si llegó a tu poder el pergamino que mandé desde la Isla de Rodas. Estoy en territorio jázaro, a orillas del mar Caspio, importante cruce de las caravanas que circular de norte a sur, de este a oeste. Mi curiosidad radica en saber la decisión que ha tomado el rey Bulán. Ha convocado a sabios intérpretes y seguidores de las religiones católica griega, judía e islamita, para conocer sus principios e inclinarse por la elección de una de ellas. Esta raza de cabello rojizo, practican el chamanismo, y hasta hace poco eran nómadas. El Khagan Bulán estaba interesado en las tres religiones que te he mencionado, pues dicen que padecía "una paralizante angustia metafísica". Un comerciante de Uzbekistán, que me ha acogido en su casa; tras una generosa comida de arroz y pescado, con melón de postre, me ha comentado que también mandó llamar a un filósofo. Mi anfitrión es judío, casado con una mujer de Armenia, de la misma religión, que huyeron de la persecución de otros credos religiosos.
Han pasado diez días. He notado que este pueblo jázaro es gente tolerante y talento artístico. He comprado un cinturón de plata con grabados que representan escenas de caza y de guerra. Un cucharón confeccionado con el mismo metal, con imágenes de caballos, conejos, dragones y osos. Ah, por fin el rey Bulán se ha decidido adoptar el judaísmo tras escuchar los argumentos del filósofo, del doctor del Islam, del teólogo cristiano y de un rabino.
No solo los gobernantes y nobleza está obligado desde ahora a convertirse al judaísmo, sino que el pueblo está invitado a adoptar la nueva religión, eso sí, con una libertad considerable, y mucho respeto a cristianos y musulmanes. El argumento convincente para el Khagan ha sido: el judaísmo está basado en la espera y cuyo destino es preparar la llegada del Mesías. Las religiones cristiana y musulmana solo son preámbulo y prólogo para el Mesías. En cuanto al filósofo, dice, son excusables, puesto que se privan de la profecía y de la luz divina.
No es posible que llegue a Alejandría como te prometí. Acabo de recibir " Un tramo del Camino". Me dices: que has recorrido un tiempo que ya no existe. Pero piensa: el deseo acaba moviendo al hombre. La resistencia de mi voluntad cedió otra vez a la aventura de mis viajes. ¿Por qué cedió? Tú ya conoces la historia de mi amor por la princesa del Alto Nilo. Quise olvidarla, quise olvidar quien era y...Aquella realidad forjada en la ilusión de alcanzar las fantasías, fue una pintura luminosa, impresionante, pero, enmarcada en un imposible sueño. Ella que me dio la confianza de poder apretarme contra su cuerpo, no quiso conocer quién era yo, ni mi nombre, pero la sensación que sentí forma parte de las entretela de mi alma y esa realidad ha muerto. Esto es un viejo anochecer que cegará nostalgias y me permitirá ver episodios alegres.
Espíritus y barro atasca mis amores entre diminutas grietas de libertad. Son pesados deseos de ese torbellino en el que vive las divinas caricias que colman de pasión y silencio. Me dio un abrazo de anaconda al despedirse. Mortal.
La brújula de mi destino esta oxidada y no marca bien el norte. Mi amor antes oscilaba como el temblor de la guja, era emocionante, pero ahora está quieto, dormido. ¿A qué se llama temblor? ¿Cómo se redime un cazador de sueños? Estoy atrapado bajo los escombros de una vida rota. Enterrado por los recuerdos de Alejandría, ciudad de los olvidos, donde las estrellas adoran al Faraón.
BELIT-SERI