La oscuridad permanece escondida en los ojos de Uxa, en sus manos brillan valles luminosos y, el tiempo, corre entre montañas de pensamientos que mueven sueños de amor. Mientras, la realidad pasa a su lado sin hablarle. Sus personajes saltan de su mente y se sientan a su lado.
رسائل من BELIT ، نوع من الإسكندرية Cartas a UXA desde cualquier tiempo y lugar.
martes, febrero 28, 2012
...PERO NO DIJO SU NOMBRE.
La oscuridad permanece escondida en los ojos de Uxa, en sus manos brillan valles luminosos y, el tiempo, corre entre montañas de pensamientos que mueven sueños de amor. Mientras, la realidad pasa a su lado sin hablarle. Sus personajes saltan de su mente y se sientan a su lado.
martes, noviembre 29, 2011
SOLO VIVE AQUEL QUE ES LLAMADO POR SU VERDADERO NOMBRE
Recuerdo cuando fuimos a la Ciudad de las dos Sandalias, en el norte del país. Aquel día miraba tu mano derecha esperando la señal de que me acercara. Con la mano izquierda señalabas las flores de loto donde se ocultaban las aves. Tensé el arco, grité, se espantaron y, las flechas fueron saliendo directas al corazón de las ocas. Fueron cayendo a las aguas del Nilo. Sonreías. Las aves heridas, teñían por unos instantes de rojo la corriente.
Te abracé, respondiendo a la señal de tus brazos y de tu sonrisa. Fue tan íntimo nuestro encuentro como cuando los Siete brazos del Delta estrechan las aguas de su amante el mar de los romanos.
Después hablamos…
Sí, en la Plaza de la Liberación, corazón de la Fuerte, de la Victoria, bulle la libertad. Igual pasa en mis pensamientos.
Fui en busca del nombre secreto de RA para robarle alguno de sus poderes divinos. Quería dominar mi libertad, como la conseguida en Midan Tahrir por nuestros vecinos de Al-Qahira.
Pero, tenía muchos nombres. ¿Cuál de ellos, en caso de que llegara a conseguir mi propósito, sería el que me diera a conocer la historia de mi vida, la soñada como protagonista?
Uxa, tú ya sabes, que conocer la inmortalidad de las palabras, la magia de su pronunciación, nos lleva hasta el Paraíso.
En una encrucijada de mi búsqueda me topé con Isis y los Siete Escorpiones que le acompañan. Uno de ellos, Mestet, intentó atacarme, Huí con la noche.
Una sacerdotisa de Nut, la gran diseñadora, me tendió su mano. Su mirada era pura y sagrada, emergía de sus ojos una existencia azul. Me llevó a un lugar cerca de la orilla del Nilo. Sobre la hierba nos sentamos envueltos en la piel de las flores de loto.
Sentí sudor y temblores como si me hubiera introducido veneno la serpiente que mordió la carne de RA, cuando empezó a decirme:
-A la orilla del olvido enterramos el amor verdadero. Belit, ¿por qué te alejaste de Alejandría? ¿Fue por aventuras guerreras o en busca de otros amores?
-No sé qué decir –le contesté- tal vez es que hay algo hipnótico en la infidelidad.
-Has perdido la razón –sentenció.
Yo miraba con nostalgia como huía el hechizo del momento bajo la luna, como se perdía el reflejo de las estrellas en las sagradas aguas de nuestro río.
-Los grandes amores ¿no han sido sobre todo grandes protagonistas de lo prohibido?
-Ven conmigo a los Huecos del Horizonte donde viven las almas de los dioses.
-No quiero ir.
Soltó mi mano y se sumergió en un vacío de luna y silencio, en una extraña lejanía. El rumor de las ramas de la higuera al ser mecidas por el viento me sumió en un sueño profundo.
Soñé que me zambullía en amores y aventuras, y como la efectuada por Asteria que creó una isla en el mar, nacían de las escapadas de las rutinas diarias.
La fuerza de este relato retiene con fragilidad el eco de un amor vivido a medias, malgastado. Las palabras se vuelven desabridas, difíciles de pronunciar.
Uxa, la vida es una espiral, jamás está inmóvil.
¡Oh, Temu! que haces existir a los hombres justos, señor de dulzura, grande del amor, brilla y vive en nosotros.
BELIT
viernes, noviembre 04, 2011
BELIT REGRESA
viernes, julio 29, 2011
DESDE IABET (Oriente-Este del Nilo)
Alejandría, lejano horizonte, largo camino de un destino que, como el Nilo desgarra el desierto, desgarra mi alma el largo tiempo sin poder volver a Kemet y abrazar a la princesa UXA.
¿Es mi cuerpo o un golem? Yo no soy ese que veo en las aguas tranquilas de este lago donde la diosa-dragón Tiamet colmó de lágrimas y nacieron las fuentes del Tigris y el Éufrates.
Un vendaval de arena oculta la vieja luna. Silentes pasos de brisa se desvanecen en la niebla.
¿Mirar hacia delante, mirar…? ¿Cómo? y, ¡si no existiera para mí el día siguiente!
El recuerdo de tu visión es un regalo del destino. Como la mirada de la Esfinge, es el símbolo del enigma de la existencia humana.
Derrota cruel.
Todos los amores, a lo largo de la vida, les gusta quedarse con el sueño imposible.
Este valle de Mesopotamia aquieta mis pensamientos. No hay sombras en los montes. Ni temblor en las hojas de los árboles. El viento murió lejos, entre olivos de Al-Ándalus. Mi recuerdo es tu sonrisa. Lloro tu ausencia. Soy esclavo de un tiempo de flores de loto. No me canso de huir. La confusión me sumerge en el vacío, en la incapacidad de amar. Parece un viaje al fin de la realidad.
Espero que Eolo me haga entrega de un odre que contenga los vientos contrarios a mi destino.
Que la tierra de juncos del Alto Egipto, como la tierra de papiros, del Bajo Egipto de acojan con el amor, salud y fuerza de Necher-Nefer, dios perfecto.
BELIT
viernes, abril 01, 2011
PLANTÉ MORAS
domingo, marzo 13, 2011
DHATA Y VIDHATA, trenzan la cuerda del destino.

Ahora llora por la umbría arqueada que cubre el paisaje de la plaza de Tahrir, y enlaza el pasado al presente. Su historia ha hecho posible el grito de libertad. Ahora, espera. Pero no están solos.
Cuenta Naguib Mahfuz:
“Le pregunté al sheij Abad Rabbih al-Taih:
-¿Cuándo se arreglará la situación del país?
A lo que respondió:
-Cuando su gente crea que el resultado de la cobardía es peor que el de integridad”.
Así que, Uxa, no estés preocupada, todo se arreglará. El sueño se ha materializado en la plaza de Tahrir. Y ha provocado el “efecto mariposa”.
Sí, me duele, no poder negar a los hados su sentencia. Pero, el viento del destino me lleva lejos de mi Ítaca.
Sí, conozco, pero poco, esas tierras al occidente del Nilo. La hija de nuestro rey Epafos y su esposa Menfis, hija del dios-rio Nilo, Libia, dio nombre a ese territorio de Cirenaica.
Uxa, dices: el futuro es hoy imprevisible. ¿Cuándo no ha sido inesperado, azaroso o impensado? Los dioses conocen el resultado de tanta tragedia. Los crujidos de sus pasos entre los humanos, crujen. Tan solo, cuando en sus fiestas, comen semillas de loto, olvidan la miseria humana.
Te recuerdo que Eurínome, surgió desnuda del Caos. Danzó para encontrar apoyo para sus pies y surgió la Tierra. Esperemos que de este caos emerja una nueva Eurínome que encuentre apoyo en una tierra de paz.
BELIT
lunes, febrero 14, 2011
EL VALLE CALLA
¿Por qué el sosiego del Monte Sagrado me hizo recordar el pasado de nuestro querido Egipto? Ahora de camino a Egipto, en esta isla de Chipre, en medio de un mar tranquilo, parece brotas vigorosa la imagen de mis pasos cubiertos de hojas ocres que ocultan la dirección de mi destino. Fui un cobarde cuando abandoné las orillas del Nilo a cambio de ir al encuentro de nuevas tierras y remotos pueblos más allá del horizonte dominado por el Faraón. Fui un cobarde sin rostro. El amor y la hermosura están allí donde se le deja estar. Ahora, inquieto, como un guijarro que arrastra el rio bravo, la llamada de la plaza Tahrir, resuena en mi corazón. Rezaré a Ra cuando se eleve para que me libere de las faltas que habitan en mí.
Uxa, tu recordarás que, en tiempo de la fascinante Nefertiti, gran esposa real, existió una amenaza de guerra civil porque su esposo, el Faraón Hereje, que hizo caer de su pedestal a todos los dioses, para pasar a un solo dios. Al Dios-Sol, Atón. Un familiar próximo a ella, tal vez, quiero recordar, de la reina madre Tiy, les dijo: “Deberíamos revisar nuestras posiciones. No podemos dejar que Egipto se queme hasta convertirse en cenizas”. Y se arregló.
No temas, todo acabará bien, esto que sucede en Egipto, es un “drama” pero en sentido griego: lucha del hombre contra el destino.
Ahora, la tarde se dobla sobre las lomas gastadas de los montes más altos.
Que la escofina del destino perfile la madera de nuestra existencia hasta conseguir la imagen que deseamos. Creo que la vida en nosotros es el sueño de alguien.
BELIT
jueves, enero 13, 2011
ULTIMA NOCHE EN EL MONTE SAGRADO

Espero una señal de la aniquilación de mis incertidumbres, como la hoguera que ardió en la cumbre de este monte, formando cadena de fuego que trasmitió a Mecenas la noticia de la caída de Troya.
He desayunado un vaso de agua fresca, licor de anís y un café a la turca. El abad del monasterio más humilde me ha recomendado buscar un encuentro con Dios, en la oración y la liturgia.
Cuando se han enterado de que soy aragonés, sus rostros se han ensombrecido. Todavía recuerdan que Roger de Flor, que perteneció a la orden del Temple, y luego, mercenario de la Corona de Aragón, arrasó con sus tropas los monasterios. Creo que buenos motivos tienen, pues este personaje fue acusado, además del saqueo, de apoderarse de buena parte del tesoro de San Juan de Arce.
Sí, está prohibida la presencia de hembras de toda especie animal, excepto, las gatas y las gallinas ponedoras. Solo, la Virgen María, navegaba desde Joppa a Chipre, cuando fue arrastrado el navío al monte pagano de Athos. Lo vio tan hermoso que, pidió a su Hijo que fuera su jardín. Desde entonces no está al alcance de mujeres. Ah, Galla Placida, hija del Teodosio el Grande, emperador de Roma y Constantinopla, intentó entrar, pero, un icono de la Virgen le dio la orden: ¡Detente! y se le exigió abandonar la montaña.
Esta noche voy a pernoctar en el Gran Laura. Hay muchos hombres jóvenes venidos de Siria, Egipto y Palestina en busca de la verdad.
Mientras suenan las campanas de los siete sonidos, es muy agradable el respirar este perfume de Oriente, de Bizancio, aromas de ciprés e incienso envuelto en fragancia de cera de abejas. He contemplado los tesoros del monasterio: cofres de oro y plata, zafiros y rubíes que adornan la cintura de la Virgen, la corona de San Basilio, la mano derecha de San Juan Crisóstomo. He escuchado historias de santos mientras he cenado: pan bendecido, sopas y hortalizas, con un buen vino color ámbar.
Cuando entré en la mansión de las sombra, me senté al amparo del gran fresno Idrasil. Unas valkirias me dieron a beber cerveza e hidromiel. Recordaba la famosa Cantiga CIII de Alfonso el Sabio: Un monje paseando por el huerto del convento, en una fuente oye un pajarillo que le embelesa con sus trinos. Vuelve al recinto a la hora de comer –eso cree- y lo encuentra todo cambiado. Había trascurrido más de trescientos años. Así, espero que, mi vuelta al mundo, lejos de este Monte Sagrado, sea todo diferente.
Recuerdo, como decía San Agustín: “El Paraíso está siempre donde hay felicidad”
BELIT
martes, diciembre 28, 2010
DESDE EL MONTE ATHOS
El sueño de ser un escriba viajero es el jeroglífico que, a pesar de estar esculpido en mi alma, tan profundo como las fuentes del Nilo, empieza a difuminarse ante el acoso del dulce no hacer nada.
Mis pensamientos, como las yeguas de Erictonio, son capaces de correr sobre mi pasado sin pisar las espigas que nacieron en los campos de mis aventuras en busca de la estrella Héspero que me acompañe en los últimos años de mi vida.
Mas, a la vista de Monte Sagrado, ordené que me desembarcaran.
-Acércate soñador –me dijo un monje de larga barba.
-He venido a retirarme por una temporada, si me es permitido, en uno de estos veinte monasterios -contesté humildemente.
Me sorprendió:
-Ya se, los escorpiones que llevan la muerte de tus recuerdos, se están escondiendo en el ombligo del desaliento. Me acogió bajo su brazo derecho empujándome por una vereda que ascendía hacia un monasterio colgado inverosilmente en unas rocas que daban al Egeo tranquilo.
-Sí –le confesé- , me siento sumergido en la nada, desnudo. Las noches son largas, no puedo regresar al pasado.
-Quédate. No se puede ver el arcoíris hasta que no cesa la lluvia. El hechizo de las imágenes de Alejandría y del rio Nilo, no debes olvidarlas. Este será tu aposento –me indicó con amabilidad la entrada a una celda monacal- el tiempo que desees permanecer con nosotros.
Desde esta humilde habitación, bien parecida a las estancias de los monasterios que fundaron los primeros cristianos en el desierto de Egipto por el siglo IV, te escribo. Ten por seguro, que no pienso tener temor a poner palabras a mis recuerdos.
Athos fue uno de los gigantes que desafiaron a los dioses griegos. Espero que este monte de su mismo nombre me ayude a derrotar mis dudas existenciales.
Como decía - Mother Theresa-, para mantener una lámpara ardiendo tenemos que seguir poniendo aceite.
BELIT SERI
lunes, noviembre 29, 2010
HEKA KEMET
En las enseñanzas que un faraón daba a su hijo, el soberano revelaba que la HEKA podía ayudar al ser humano a eludir un destino infausto, es decir, luchar victoriosamente contra la fatalidad. EL ENIGMA DE LA PIEDRA-Christian Jack.
Si, contigo dices, queda el olvido, escucha la caída de las hojas del otoño. Ellas, preguntan posadas sobre la húmeda tierra: Para qué volver sobre los recuerdos. Nadie les contesta. Es duro recordar un pasado en la cumbre, cuando la tierra dibuja sobre el ocre, el final de su vida.
Mis pensamientos se entrecruzan, se amontonan, unos con otros saltan, pero no salen. No puedo, como quisiera, expresarlos con palabras.
Estoy sentado a la sombra de un roble gigantesco, veo norias a lo largo de las orillas de este rio. No conozco su nombre, es tranquilo como las aguas del Nilo en periodo de sequía.
Mas, es una tierra sombría. Pensar, no pienso en nada. Desconfío, estoy quemado, me parece ver encinas, árboles de áloe… tiemblan mis pestañas…
Sí, el péndulo del tiempo oscila rápido. Andar, vivir, evadir, sufrir, parpadeos de gusanos de luz, terminar los días más sagrados junto a la chimenea, lluvia, juventud que huye.
Sobre la piel de mi alma, las caricias de mis recuerdos se transforman en espasmos, como el recuerdo de las huellas sobre el limo que dejaron nuestros cuerpos tumbados en la noche inmensa de aquel verano que estalló entre caricias largas. Gemidos, que acompasados por los suspiros del Nilo, se convirtieron en una realidad proscrita.
Mi pasión por las aventuras de los viajes me arrastra a los acantilados que el mar abandona para siempre.
La mirada de serpiente de mi fortuna no es precisamente un símbolo de resurrección. La estrella Sept., que anuncia el nuevo año, la crecida del rio Nilo y la prosperidad de nuestro país, no brilla para mí.
-El mundo es tuyo –me dijo el Destino-. Mentira. Se fue para no volver. Sin darme cuenta, poco a poco, se licuó en el horizonte tras la estela de la constelación Argos.
No quiero agitar el deseo, nunca hace feliz al hombre, creo que decía Platón. Pero, cómo se rompen las cadenas del deseo. La muerte y el olvido son compañías sin almas.
BELIT
martes, septiembre 14, 2010
LOS FRÁGILES BRAZOS DEL OLVIDO
Los frágiles brazos del olvido mantienen entre sus líneas del tiempo las huellas que, sobre Kemet “la tierra negra”, dejaron nuestros cuerpos aturdidos. Fue aquella noche inmensa de aquel verano cuando estallaron generosas caricias, gemidos acompasados por suspiros de Hapy, entre lotos que a pesar de la oscuridad, ni se cerraban, ni se hundían en el agua, por vernos.
Topamos con nubes de fantasía, que, de momento, ocultaron nuestra existencia. Dura como una piedra, la realidad dormía fatídica como un escorpión blanco. Tú a occidente, yo, contemplé como los lotos azules al amanecer, se abrían al Este, lanzando su perfume suave y dulce, elegí, oriente. Y, como Ceix, el hijo de las primeras luces del día, me alejé
Desde entonces, como Morfeo, tomé la apariencia de varios y diferentes seres humanos. Ahora soy un alcatraz que aprovecho mientras busco esa quimera extraña, el viento producido por la parte anterior de las olas del destino.
Llueve. Las maderas de las viviendas, brillan. Las piedras que acompañan a las gotas de lluvia interpretan una canción enigmática. Cerca, los campos de cereal recién segados, brillan amarillo.
Ha refrescado. La tormenta se ha alejado negra. Y allá, cerca del mar, sus nubes forman una tenebrosa espelunca.
La noche regresa. Llega a tiempo de ver, la madera de las casas, sendas y campos, como lucen elegantes y magníficos. Vientos y estrellas tienen envidia del instante que resplandece en estas islas Maldivas, desde donde te escribo.
Todavía los dioses del Delta que habitan donde los siete brazos del Nilo alimentan el mar, no me han concedido el regreso a otros mundos. Mi nombre cuesta hacerlo desaparecer del muro, que al otro lado del infinito permanecerá esculpido hasta la próxima noche de lluvia.
Visité en el oasis de Siwa al oráculo de Ammon-Ra. Como sabes, Uxa, la consulta se hace por escrito. Se deposita en el santuario y, por el mismo procedimiento se recibe contestación. Y esta fue: “Yo ordené que tu nombre fuera Beslit – Seri. Yo extingo el fuego, yo borraré tu nombre. Deberás permanecer callado. No eres puro. Te conocemos. No voy a preguntar por el nuevo nombre y personalidad a la cual deseas cambiar. No te será concedido como las cosas que pasan a existir, hasta que no sea como obra de dios.
Mañana parto para la isla de Muluk, donde dicen que los granados no dejan de dar fruto en todo el año.
Si nada se te ha hecho extraño, puedes comprender, que, las tierras luminosas que viste en dirección a occidente, se repiten, en belleza y profundidad espiritual, en oriente.
Los reflejos de la verdad nunca son silencios vacios, ni libres de equívocos, ni de batallas malogradas.
Venga a ti Nut, la gran creadora, ella te purifica. Pura es tu alma.
lunes, agosto 23, 2010
¿QUÉ HA SUCEDIDO EN EL EXTRAÑO TERRITORIO DE BELIT?
¿Qué ha sucedido en el extraño territorio de Belit?
Es un misterio. Tal vez, fuera preciso que el instante, para ser reflejo de algo real y verdadero, debiera formar parte de los relámpagos que duermen en los estratos vidriosos de la fantasía.
Llegar a la verdad por el conocimiento –como dices-, siguiendo teorías y valorando definiciones, es la gran confusión del mendigo, la elección es muy difícil: Pedir limosna o morir.
Está la verdad en:
El silencio del asfalto.
La quietud de los segundos.
El letrero “Prohibido”, caído sobre el borde del tiempo.
Las huellas del pecado.
El desconsuelo del poeta que llora sobre la imagen proscrita.
El oxido de los años.
La dudosa idea del regreso al Paraíso.
El calor de los cuerpos en el vertedero de la indiferencia.
El frio de algunos besos.
El origen de las voces de amor que se repiten en los barrancos del olvido.
La foto de la princesa carente de ternura.
O, en aquella lágrima muerta en el minuto feliz.
Atho, no es un sueño que Belit no ha conseguido atrapar. Atho, es un impulso solitario, corteza de un lodo triste, corazón de frases rotas. No intenta ocupar el sitio de los dioses -como escribes. Él, ocupa hace tiempo el “silencio” de los dioses.
Los caminos invisibles del tiempo se verán cubiertos con los sarmientos de su vida como: Escriba del Faraón, el Cazador de Sueños, el Señor de Barbutania, y … otros, tal vez.
¿No tiene incógnitas tu camino? Peregrinos, arte, paisajes…
Toma sobre tus manos de bellos juncos anudadas: El misterio de la vida. La fantasía de un tiempo de amor que, impulsando tu alma al recuerdo, active el deseo de navegar hasta la Verdad Eterna.
Atho cuenta sus historias al viento como un niño cuenta con sus dedos el eterno rumor de los mares.


